Hace poco he estado en Alfaz del Pi, por motivos laborales, y, a la entrada del polideportivo, me llamó poderosamente la atención cómo puede estropearse una obra muy bien hecha simplemente colocanco mal unos tubos.
Foto: Vista general de la entrada
El detalle en cuestión es sobre unas jardineras de mampostería, hechas con piedra tipo la Nucía, con ese color amarillo tan característico, resulta que el riego, o no se pensó en su momento, o se hizo mal o directamente se olvidó.
Para subsanar el error del riego, se ha optado por la peor solución que se podía optar, por poner la tubería vista:
Foto: Detalle del tubo de riego
Es una autentica pena que todos los escalones que forman las jardineras estén afeados por los tubos, con lo sencillo [...]
