La domesticación de especies vegetales para jardinería

 

He encontrado en la web del vivero Bioriza, un artículo en catalán, muy interesante, tanto que pedí permiso a sus autores, Joan Parera y Mònica Casanovas para traducirlo. Ellos muy amablemente de dieron permiso, así que aquí está la traducción:

 

La domesticación de especias vegetales para jardinería:

La experiencia de Bioriza

 

Ponencia presentada durante la jornada técnica: "El agua en jardinería: necesidades hídricas de las plantas mediterráneas", en el marco del Plan Anual de Transferencia Tecnológica de la Generalitat de Catalunya. Barcelona, 16 de noviembre de 2006.

 

Desde hace unos cinco años, en Viveros Bioriza S.L., aparte de la línea de restauración ambiental, mantenemos una línea de producción de plantas para jardinería de bajo mantenimiento. Esta apuesta de futuro se enmarca dentro de las diferentes acciones por parte de un sector de los profesionales dedicados a la jardinería y el paisajismo para conseguir espacios verdes más respetuosos con el medio ambiente, desarrollando alternativas a la jardinería de gran consumo.

La jardinería de bajo mantenimiento se fundamenta en la obtención de unos espacios verdes casi autosuficientes, optimizados al máximo y aplicables a todo tipo de climas y condiciones (no únicamente orientada al clima seco y con poca disponibilidad de agua).

Las plantas autóctonas son las mejor adaptadas a las condiciones ambientales de una zona concreta y, por lo tanto, son unas de las que menos requerimientos tendrán en nuestros jardines.

La flora de Cataluña, que es la más próxima a nosotros y, por lo tanto, la principal fuente de material en nuestro vivero, tiene unos 5.000 taxones que pertenecen a una gran diversidad de hábitats y condiciones ecológicas diferentes. Esta amplitud de condiciones que presenta el territorio catalán, y también el resto de la Península Ibérica, permite disponer de plantas adaptables a situaciones muy diversas.

 

Criterios de selección

A la Hora de seleccionar especias por jardinería de bajo mantenimiento disponemos, pues, de un amplio abanico de plantas para escoger. Dentro de esta diversidad climaticoambiental y edafológica sin embargo, tenemos que tener en cuenta algunos aspectos: 

a) La plasticidad en la adaptación al entorno

Hay especias que se adaptan a unos rangos ecológicos más amplios y otros que tienen unas necesidades mucho más específicas. Aunque tanto las de un grupo como las del otro son igualmente interesantes, cuanto más amplios sean estos rangos, más plasticidad tendrá una planta a la hora de adaptarse a diferentes ambientes.

Se tiene que tener en cuenta que, incluso en el caso de una correcta elección de las especias a nivel de proyecto, el mantenimiento posterior a menudo está en manos de agentes gestores diferentes a los que han participado en el diseño inicial. La pérdida de información con respecto a los requerimientos del jardín, en este caso, es inevitable. Cómo más amplios sean los rangos de tolerancia de una planta a diferentes condiciones ambientales, más posibilidades tendrá de sobrevivir con éxito en estos jardines.

Eso, sin embargo, reduciría en gran medida el potencial de la flora autóctona de lo que hemos hablado al empezar. Es necesario, por lo tanto, un buen conocimiento de los requerimientos de estas plantas, que permita que los jardines de bajo mantenimiento lleguen a los mismos niveles de calidad que los jardines de gran consumo. Sólo así se podrá ir ampliando cada vez más la oferta de especias cultivadas.

 b) El valor ornamental

El puerto, la floración, el color o textura de las hojas, la coloración de los frutos, el cromatismo de las hojas o la corteza con el cambio de estación, etc, son aspectos que hay que considerar, sobre todo en aquellas épocas del año más desfavorables por el jardín como son el invierno y el verano.
En este sentido son muy interesantes las especias de floración estival (Agastache rupestris, Bupleurum fruticosum), con floraciones prolongadas (Tulbaghia violacea), que mantengan un aparato vegetativo interesante en invierno (Stachys byzantina, Carex muricata ssp. divulsa), un cromatismo vistoso de la corteza en el otoño (Salix fragilis, Cornus sanguinea), etc.

 

Tulbaghia violacea y Cornus sanguinea

Fotos: BBC Gardering

c) El uso en jardinería

También hay que considerar la capacidad de una especie para formar vallas o medias (Pistacia lentiscus, Phillyrea latifolia, Olea europaea var. sylvestris), bordillos (Tulbaghia violacea), mantos tapizantes (Lippia nodiflora, Vinca sp.), cubiertas vegetales (Sedum sp., Sempervivum sp.), rocallas (Thymbra capitata, Helichrysum italicum), fijación de taludes (Dorycnium pentaphyllum), etc.

Dependiendo de cuál sea el uso pretendido es importante, por lo tanto, el puerto compacto y la resistencia a las podas; la formación de estolones, rizomas u otros sistemas de expansión; un alto volumen radical, una buena capacidad colonizadora, etc.

Estos criterios de uso, junto con los ornamentales mencionados en el punto anterior, son muy importantes y se tienen que considerar en paralelo en el resto de criterios. Una especie que no cumpla estos requisitos, difícilmente será aceptada por los usuarios, a pesar de tener un bajo mantenimiento.

 Dorycnium pentaphyllum 

Foto: Botánica Agrícola i Forestal

 

Fuentes de obtención de plantas

A partir de aquí, y teniendo en cuenta todas estas consideraciones, las fuentes de obtención de plantas pueden ser muy diversas:

 a) La naturaleza

La obtención de material de multiplicación directamente de la naturaleza es, curiosamente, una práctica poco habitual dentro del sector viverista, que lo obtiene a partir de clones seleccionados por otros viveros. En el caso, sin embargo, de la jardinería de bajo mantenimiento basada sobre todo en especias autóctonas, la naturaleza es una fuente básica.

El material obtenido en el campo puede ser entonces o esquejes, a partir de los cuales, y dependiendo de la especie, se pueden establecer cultivos de planta madre en el vivero (Rosmarinus sp., Phlomis sp.)

Phlomis lychnitis

Foto: Desde el Sekano

 b) Productores o recolectores de entonces.

Ya sean bancos de entonces forestales o empresas comercializadoras de entonces.
Estas fuentes son interesantes para especias que no son de nuestro entorno inmediato.

 c) Otros

Minoritariamente, también se obtienen plantas a través de hibridaciones (Phlomis x ‘Marina, Salvia x jamensis), o bien a través de intercambios con otros profesionales del sector.

Salvia x jamensis ‘Dysons’ Orange Pink’

Foto: Dysons Salvia

 

Sea cuál sea sin embargo, la fuente de obtención de una planta, es muy importante verificar la identidad botánica antes de ser producida y comercializada.

 

Producción en vivero: metodología

El procedimiento que seguimos antes de sacar una planta al mercado es el siguiente:

 a) Multiplicación a pequeña escala

Para cualquier especie que queramos cultivar por primera vez, independientemente de la fuente de obtención, se ponen a punto los procesos de multiplicación y cultivo a pequeña escala.

 b) Ensayo de su comportamiento en un entorno ajardinado

Una vez hemos establecido el procès de producción, ensayamos su comportamiento en un entorno ajardinado.

Con esta finalidad creamos hace tres años el jardín de demostración. Este jardín tiene tres zonas habilitadas con diferentes condiciones:

  • Una zona a pleno sol, con una disposición del relevo que favorece el drenaje.
  • Una zona sombría, con uno freático asequible por la planta en determinadas épocas del año y con una topografía que facilita la retención del agua.
  • Un espacio pensado para probar los diferentes usos de las plantas a la hora de tapizar, formar vallas, bordillos, etc.

Jardín de zona seca – Foto: Bioriza

 

Dependiendo del hábitat de origen de la especie, las plantas son probadas en una zona u otra, o bien en todas a la vez, con el fin de comparar su comportamiento en cada situación. Este periodo de prueba en el jardín también nos permite ver:

  • La tolerancia de una planta a las altas temperaturas del verano y a las temperaturas mínimas del invierno.
  • La estabilidad a lo largo del tiempo de las características ornamentales del clon seleccionado.
  • La tolerancia a las podas (en caso de plantas aptas por formato vallas), la capacidad de extenderse o de formar recubrimientos importantes del suelo (en caso de plantas con potencial como entapissants o cobrissols), etc.

Jardín de sombra – Foto: Bioriza

 

El periodo de prueba mínimo en el jardín es de unos dos años, dependiendo de la especie.

 c) Producción a gran escala

Finalmente, una vez visto que la producción en vivero de aquella planta es posible y que puede tener interés comercial, procedemos a producirla a gran escala.

 

Información técnica al usuario

La gran mayoría de especias utilizadas en jardinería convencional son de procedencia subtropical y de climas templados húmedos, con periodos de crecimiento, sistemas radicales, requerimientos hídricos, etc, bastante diferentes a los de las especias adaptadas al clima mediterráneo. El cultivo durante siglos de este tipo de especias alóctonas y el aprendizaje consecuente, ha hecho que a la hora de producir un cambio de especias, la mayoría de las veces no se haya producido un cambio paralelo en la manera de mantenerlas.

Los problemas con los que nos hemos encontrado después de cinco años produciendo plantas por jardinería de bajo mantenimiento son, principalmente: agrupaciones de plantas sin tener en cuenta los requerimientos de cada especie y una metodología de riego inadecuada.

En el momento de iniciar la línea de plantas por jardinería de bajo mantenimiento, se creyó conveniente que el usuario pudiera acceder a información sobre el uso y cultivo de estas plantas. Esta información está disponible a través del catálogo de temporada y las fichas técnicas de la página web. Asimismo, las visitas al jardín de demostración pueden ser un buen complemento.

En los últimos tiempos se observa como los usuarios que han empezado a utilizar este tipo de plantas, se dan cuenta de que sus condicionantes y requerimientos no son los mismos que los que se habían venido utilizando hasta ahora, pero que, con un mínimo asesoramiento y un poco de cuidado a la hora de hacer el diseño del proyecto, el mantenimiento posterior es reduce considerablemente sin perder calidad ornamental.

En general, creemos que hay dos consideraciones que se tienen que tener en cuenta con el fin de que la implantación de un jardín de bajo mantenimiento tenga éxito: escoger las especias más adecuadas en función de las características del jardín (naturaleza del suelo, insolación, temperatura mínima, etc), y agruparlas según sus requerimientos hídricos.

 

 

6 comentarios:

  1. LA VERDAD YO SOLO ENTRE A ESTA PAG. X Q TENIA TAREA D CIENCIAS

  2. la verdad que yo tambien tenia tarea de geografia para hacer y necesitaba imagenes y no se si me van a servir encima! pero bueno que se yo! 
                                            july (L
    pd:vieron que limdo mi apellido! (jaj es mi apellido de verdad) jaj me qiero mucho y que sea siempre la mejor!!! suerte para … mi!!!!! alabenme! besos                                                                                                                                                                                             

  3. Hola Julieta, sólo recordarte que las fotos tienen propietario, y que, por lo menos, deberías indicar tus fuentes cuando las uses.
     
    Un saludo.

  4. Pingback: taludes

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